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Agua, la mejor elección para los niños

A pesar de ser la bebida más recomendada para hidratar y calmar la sed, el agua pura suele ser poco apreciada por los niños debido a su escaso o nulo sabor. No obstante, su consumo es uno de los pilares básicos para el buen funcionamiento del organismo, ya que mantiene lubricadas las articulaciones, tendones y mucosas, lo que puede prevenir dolores articulares y musculares, así como afecciones respiratorias.

Además actúa como termorregulador al absorber el calor y liberarlo a través de la transpiración de la piel, una función esencial cuando el niño está en pleno movimiento y en días calurosos.

¿Cuánta agua beber?

Las necesidades de agua en nuestro organismo varían según las condiciones ambientales, fisiológicas y los diferentes momentos vitales, siendo la infancia una etapa en la que se deben mantener óptimos los niveles de hidratación.

Al igual que las personas mayores y los bebés, los niños son más vulnerables a padecer deshidratación, ya que además de las necesidades fisiológicas propias de la edad, suelen llevar a cabo actividad y ejercicio físico de forma continua, lo que hace que la pérdida de agua sea mayor.

Evitar la deshidratación

Entre las principales recomendaciones en relación a la hidratación de niños figura tomar bebidas en cada comida y entre las mismas; también es aconsejable que tomen otros líquidos que les pueden resultar más agradables, como zumos, infusiones, leche y sopas.

Otra manera de aportar líquido al cuerpo de una manera sana es comiendo de forma regular verduras y frutas, ya que contienen un elevado porcentaje de agua en su composición; además de calmar la sed de forma apetitosa y contribuir a mantener la piel bien nutrida e hidratada, estos alimentos contienen nutrientes esenciales para el correcto funcionamiento del organismo.

Además de los efectos agudos que genera una inadecuada ingesta de líquidos, la deshidratación está relacionada con enfermedades dentales, estreñimiento, alteraciones del metabolismo, entre otras. También es importante destacar que el consumo de refrescos o bebidas con alto nivel de azúcar es un hábito insano que puede propiciar caries y obesidad, por lo que siempre es mejor consumir agua pura.

Necesidades de agua en la infancia

Se recomienda el consumo de agua antes, durante y después del ejercicio, por lo que es importante considerar las siguientes recomendaciones para mantener una adecuada hidratación: 

  • Consumir diariamente 3-4 litros de líquidos, entre agua, bebidas hidratantes y jugos de fruta.
  • Una hora antes de iniciar el ejercicio se deben tomar 1-2 vasos de líquido y nuevamente 10-15 minutos antes.
  • Durante el entrenamiento se debe beber 100-200 cc, en pequeños sorbos, cada 20 minutos, según las necesidades individuales y el entrenamiento lo permita.
  • Después del entrenamiento se deben consumir líquidos a libre demanda, hasta la saciedad.
  • Los líquidos deben estar ligeramente fríos (8-12 grados centígrados).
  • Se deben evitar las bebidas con alto contenido de azúcares (refrescos, néctares, bebidas achocolatadas),  ya que pueden producir trastornos gastrointestinales.
  • Si al terminar el entrenamiento, el niño continúa con sed o presenta dolor de cabeza, labios resecos o fatiga, significa que aún continúa deshidratado y debe consumir líquidos lo antes posible.

 

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En Juguete Terapia nos dedicamos a crear juguetes didácticos y terapéuticos que son de gran ayuda para maestros, psicólogos, pediatras, papás y lo más importante, ¡para los niños!

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