BlogImage

Ajetreo citadino pone en riesgo a los bebés

El estrés, la contaminación y los malos hábitos alimenticios a los que se someten las mujeres embarazadas que vienen o trabajan en grandes urbes, como la Ciudad de México, ponen en riesgo el nacimiento sanos de sus hijos, advirtió Carlos Vargas, director del Centro de Investigación Materno Infantil Gen (CimiGen).

Las principales consecuencias que médicamente se reportan en los bebés por vivir en el ajetreo citadino son el nacimiento prematuro, bajo peso o malformaciones.

Los niños, desde antes de nacer, están sujetos a ritmos de trabajo fuertes por parte de las madres y del medio ambiente que está a su alrededor, comentó el especialista.

En el Distrito Federal el promedio de nacimientos al año es de 150 mil bebés, de entre los cuales el cinco por ciento presenta algún problema de bajo peso, sobrepeso o incluso, sus madres se exponen a la llamada muerte materna durante el parto.

A esto, se le suma la cantidad de enfermedades crónicas que padecen las mujeres como diabetes, sobrepeso, gastritis, infecciones, etcétera, que inciden en el estado de salud de los pequeños al nacer.

Por ejemplo, quienes tienen problemas de gastritis en las primeras etapas del embarazo tienden a sentir nauseas y vómito los cuales producen mucho ácido, agravando el cuadro médico y obligando a tratamientos y dietas especiales que no favorecen mucho al bebé, indicó Vargas.

Con una crisis de gastritis la mujer ya no tiene una buena alimentación y eso conduce a una mala nutrición del bebé, además que los medicamentos que deberá tomar puede causar alguna alteración importante hacia el niño en gestación, señaló en entrevista.

El director de CimiGen reconoció que la alimentación en la población no es la adecuada pues se basa en harina, grasas y carbohidratos, lo cual se refleja en problemas de obesidad o diabetes que su vez deriva en hipertensión.

Las mujeres con alguna de estas enfermedades, es frecuente que sus bebés nazcan con pesos alto, como los dos mil 740 que nacieron en la ciudad en el 2010, según la Agenda Estadística de la Secretaría de Salud del DF, con pesos superior a los cuatro kilos, por arriba de la medida que es de entre dos kilos 800 gramos y 3 kilos 800 gramos.

Las diabéticas tempranas van a dar niños muy grandes que pueden dañarse al momento del nacimiento o tener malformaciones, advirtió.

Otro descuido por parte de las futuras madres es la ingesta  a destiempo de ácido fólico que pese a ser promovido entre la población a través de diversas campañas informativas, sigue siendo tardía en muchos casos, ya que las mujeres que no planean embarazarse, se dan cuenta de su estado y acuden al médico, en promedio, hasta después de las primeras ochos semanas pidiendo que el efecto protector del medicamento sea al cien por ciento.

Entre la octava o décima semana de embarazo van al doctor y empiezan a tomar ácido fólico, cuando debieron tomarlo seis meses antes de embarazarse ya que se evitarían un número grande de niños con problemas discapacitantes, señaló Vargas.

Según estudios de la maternidad a nivel nacional, al menos el 20 por ciento de las mujeres padecen anemia, la cual compromete la oxigenación del feto y las que tienen constantes infecciones genitourinarias desencadenan trabajos de parto prematuros.

En la mayoría de los casos, las enfermedades o problemas al momento del nacimiento en las capitalinas podrían evitarse con un acompañamiento serio y profesional del embarazo, desde su planeación y hasta después del parto, aseguró el especialista.

Las embarazadas necesitan que alguien esté pendiente de que tengan una buena alimentación, de una buena higiene, que no se excedan en el trabajo, que no haya violencia y que puedan detectar a tiempo cuando hay una pérdida de salud, indicó.

Tanto en los servicios de salud públicos como privados existen programas de acompañamiento a las mujeres embarazadas, sólo depende de que ellas acudan de manera oportuna y regular a las citas, concluyó.

 

¿Quiénes Somos?

En Juguete Terapia nos dedicamos a crear juguetes didácticos y terapéuticos que son de gran ayuda para maestros, psicólogos, pediatras, papás y lo más importante, ¡para los niños!

Leer más